[El título del post debería ser "Tombo en railes", pero no he podido resistirme ;-) ]
Amigos de IKEA: Hoy, tras haber montado innumerables módulos de la estantería Besta, nos adentramos más allá en el mundo del hágaselo-usted-mismo, y hacemos algo que no se puede hacer: Montar una puerta Besta Tombo, en una estantería Besta, utilizando unos raíles Besta… Sí, con esos nombres pensamos que se podría hacer, pero no, así que nos encontramos con un montón de raíles, un montón de puertas y pocas ganas de volver a la tienda a devolverlo todo y pensar otra manera de hacer el mueble…
Sin más dilación, vamos allá.
La puerta Tombo tiene un fino marco de aluminio y un panel de madera desmontable tras el cristal, para poder personalizar la puerta y poner lo que nosotros queramos entre el panel y el cristal: una foto, una tela, dibujos, etc…

Veamos el problema al desembalar la puerta y ver los accesorios que trae… La puerta viene con una bisagra para unirla a la estantería, lo que no entraba en nuestros planes de ponerla con un carril. Y lo peor de todo es, como veis en la imagen, que no hay donde atornillar las ruedas que la harán deslizar por el carril.

Tras unos momentos de pánico la cosa pasa por llamar a la tienda, confirmar que la Tombo no se puede poner en un carril y por hacer “un apaño” para ponerla en un carril :-)
El primer paso es atornillar un trozo de madera al panel desmontable, pues ahí atornillaremos las ruedas. Nosotros utilizamos un listón de, aproximadamente, 9mm x 5cm x 1m. Recomiendo comprar varios, más de los que hacen falta, luego veremos porqué.
Cortamos el listón en trozos de 10 cm de largo, y lo atornillamos al panel, por la parte de detrás. No importa que se vean las cabezas de los tornillos, porque luego pondremos una foto grande que tapará todo el panel. Eso sí, en los puntos en que pondremos los tornillos recomiendo hacer un agujero de poca profundidad de diámetro mayor que el de la cabeza del tornillo, para que ésta no sobresalga (vamos, el clásico avellanado

Hay que pensar que en ese taco de madera atornillaremos la rueda, así que mejor que esté bien alineado a los bordes del panel, y que los tornillos estén cerca de los mismos, no sea que luego nos coincidan con la rueda.
Así queda la trasera de la puerta, con los cuatro tacos atornillados:

Ahora entramos en la fase crítica. Prestad atención porque es aquí donde tendréis que volver cuando la puerta no quede bien ;-)
Colocamos en el carril de abajo las dos ruedas, y en el de arriba las dos piezas de plástico que sujetan la puerta por arriba. Importante: Los colocamos en el punto en el que deberían estar con la puerta en el extremo del carril:


Es decir: Las ruedas bloqueada en los topes, y las piezas de plástico un poco más lejos de los topes (o contra ellos, como queráis, pero no recomiendo dejarlos muy cerca, por si acaso).
Ahora, mejor con ayuda de alguien, sujetamos la puerta en la posición en que quedará sobre el mueble. La alineamos bien con el borde del mueble en un extremo y la apretamos contra él para que los tornillos de la rueda y la pieza marquen sobre la madera justo la posición donde deberán ir.
Repetimos la operación con la puerta en el otro lado y rezamos para haberlo hecho bien :-)
Nota: Sí, supuestamente todo esto se podría hacer con una regla o un metro, pero en el mundo real las puertas tienen holguras, la estantería no está perfecta, los raíles no están completamente paralelos, etc… Me inclino esta vez por el método experimental, especialmente si apiláis módulos de Besta.
Una vez marcados los tacos de madera ya es fácil: Desmontamos el panel y hacemos unos taladros en las marcas. Atornillando las ruedas en los agujeros de abajo y las piezas de plástico en los de arriba. Con los tacos de 9mm hemos puesto dos arandelas para separar las ruedas un poco de la madera y evitar que la puerta roce contra el raíl.

Una vez hecho esto, y si todo ha ido bien, podremos volver sujetar el panel al marco y montar la puerta completa en el carril. Y con un poco más de tiempo, y repitiendo este proceso unas cuantas veces conseguir algo como esto:

(Sí, a mi tampoco me gustan en rosa. Es sólo una prueba :-)
¿Qué puede salir mal? Bueno, montar una puerta es fácil, pero poner unas a continuación de otras, o apiladas, hace que si alguna está un poco torcida (y con muy poco ya es suficiente) rocen entre ellas, o la separación entre puertas no sea igual en todas. Lo mejor (lo más fácil y eficaz) en ese caso, es decidir hacia dónde queremos girar la puerta para que quede bien, y sustituir el taco (o tacos) que hagan falta por otros, y hacer de nuevo el agujero para la rueda, Solo que esta vez lo desplazaremos un poco de la posición donde lo hicimos la primera vez, para compensar el error.
Bueno, ya está… No ha quedado nada mal :-)
¿Alguien se anima?