Vivimos en un mundo global, en el que todo parece estar inventado y todos los dominios de internet interesantes están ya comprados…
Y sin embargo, a veces te encuentras con algo que realmente te sorprende, y que te recuerda que las buenas ideas ni aparecen de la nada ni son cuestión de suerte. Que siempre surgen de pequeños conceptos que hay que trabajar (mucho), darles forma, hacer prototipos, equivocarse y retroceder para volver a avanzar, dejar que crezcan y evolucionen hasta convertirse en grandes ideas.
Como Sniff:
Puedes gastar algo de energía en preguntarte “¿Porqué no se me ocurrió a mi?”. O simplemente disfrutar de que a Sara Johansson se le ocurriera.
Sigue. Crea.
[Vía Make:]





