Sí, se puede :-)
Os pongo en antecedentes… Ha caido en mis manos un portátil Airis al que hace algunos meses se le estropeó el CD-ROM interno. Ya que al dueño le pedían en la fábrica 500 euros (sí, quinientos) por arreglarlo optó por comprar una grabadora externa USB.
El problema está en que si tienes que reinstalar el sistema operativo cabe la posibilidad de que durante la instalación la unidad USB no sea reconocida y te quedes a mitad del camino. Lo cual tiene muy mala pinta, creo que windows xp reconoce el cd externo durante la instalación… pero mejor no arriesgarse. No habría problema si el portátil pudiera arrancar desde un CD-ROM externo, pero al menos este modelo no lo hace, sólo desde disquetera usb. Hay una manera más o menos segura de hacerlo, pero eso ya queda fuera del tema de esta historia… para otro día.
El caso es que sería bueno tener un modo de asegurar que aunque algo le pase a las particiones y el ordenador quede totalmente inservible se pueda volver a recuperar de algún modo :-)
Y ahí entra Linux, más concretamente Debian, que, entre otros modos, permite la instalación desde disquetes, o incluso comenzar la instalación desde disquetes y continuar desde un CD, o desde la red. Cosa fina :-)
Así que ahí vamos… Siguiendo las instrucciones no tiene pérdida. Aunque yo tuve que buscar en la documentación cómo hacerlo desde una disquetera usb, ya que eso no está aún soportado y la instalación se cuelga al pedirte el segundo disco. De modo que el juego de disquetes que tuve que utilizar está aquí. Y ahora sí, arrancando el computador desde el disquete de rescate comienza la instalación!!
Los disquetes que yo he utilizado son los de la actual versión estable de Debian. Lo que significa que el instalador no es uno de esos bonitos con gráficos, ratón, etc… Pero a cambio te deja controlarlo TODO durante la instalación. Para mi sorpresa tras comenzar la instalación normal, seleccionar las particiones y todo eso el instalador no me ofreció la posibilidad de instalar el sistema base desde internet, aunque sí desde CD (estaba reconociendo el cd-rom usb), así que fue eso lo que utilicé para comenzar a instalar paquetes.
Unos (pocos) minutos después el sistema está listo para arrancar, mejor por ahora con un disquete de arranque. Y efectivamente. Funciona!! A partir de este momento ya podríamos acceder a las particiones del disco duro, crear nuevas, copiar cosas (como un CD de instalación de otro sistema operativo), etc…
El único problema en este momento es la tarjeta de red del portátil, una sis900, que es reconocida como tal por el sistema pero que no responde. El kernel que viene con los disquetes de instalación es el 2.4.18 y trae compilado el soporte para dicha tarjeta, aunque parece que con problemas… La solución fue utilizar otro kernel más nuevo (en mi caso un 2.4.21) y listo, tarjeta de red funcionando… Un par de apts y ya tengo Sarge en el portátil :D
Pensareis que ha sido un tanto farragosa toda esta historia para instalar linux desde disquetes… Bueno, un poco sí, pero no tanto como lo hubiera sido instalar otros sistemas operativos. La dificultad en todo esto es que hay que arrancar una instalación desde una unidad usb, y eso, queridos amigos, no es fácil ;-)